Actualmente en la sociedad que vivimos, la apariencia física es un rasgo que crea más de un “quebradero“ de cabeza. ¿Quién no se ha mirado más de una vez al espejo, y ha pensado, pues me vendría bien perder unos kilitos, o me veo muy delgado? Quien diga que no seguramente miente, ¿Son realmente inofensivas estas preguntas?