Los científicos descubren la partícula de Dios

Peri Bermúdez, 1º EN

Este hallazgo científico, considerado el más importante del mundo en los últimos 100 años, fue anunciado por Joe Incandela, portavoz del LHC, que desde hace años buscaban esta pequeña partícula, última pieza faltante del Modelo Estándar de la física, que explica todas las fuerzas del Universo. “Si bien es un resultado preliminar, es fuerte y muy sólido”, afirmó Incandela durante una Conferencia Internacional de Física celebrada en Melbourne, Australia, donde se expusieron los resultados obtenidos por los experimentos del LHC.

 En un comunicado del CERN, se señala que con un nivel de confianza del 95% se puede decir que el bosón de Higgs tiene una masa 130 veces superior a la masa del protón, con un valor de 4.9 sigma, cifra que indica una elevada certeza de que el resultado es confiable, ya que oficialmente un descubrimiento debe tener un valor de 5 sigma. “Hemos franqueado una nueva etapa en nuestra compresión de la naturaleza”, señala Rolf Heur, director del CERN. “El descubrimiento abre la vía a estudios más reposados que exigen más estadísticas y que establecerán las propiedades de la nueva partícula”, asegura.

Desde finales del año pasado, científicos del CERN ya habían anunciado que tenían indicios de la existencia del bosón de Higgs, pero los datos obtenidos por los detectores del CERN durante 2011 y 2012, así como del Tevatron del Laboratorio Estadounidense Fermilab, durante 10 años, complementaron la información suficiente para anunciar el hallazgo. Con un “gracias, naturaleza”, Fabiola Gianotti, directora del detector ATLAS, informó que encontraron una nueva partícula con masa 126.5 gigaelectronvoltios, con 5 sigma, lo que significa un descubrimiento. Pero que aún se necesita más tiempo para publicar los resultados. «El Modelo Estándar está a punto de completarse, las puertas se cierran. El descubrimiento del bosón de Higgs será un gran problema para los teóricos», explicó el Nobel de Física, Martinus Veltman en vísperas de la conferencia de la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN), que ha anunciado hoy el resultado del hallazgo o no de la mítica partícula.

El bosón de Higgs es la última pieza que falta para completar la teoría del Modelo Estándar y con la que se intenta explicar el origen de la masa de otras partículas elementales. Teóricamente su masa es de 124 gigaelectronvoltios (los físicos miden la masa de las partículas en unidades de energía o electronvoltios, basándose en la fórmula de Einstein (E = mc2) esta teórica masa de 124 gigaelectronvoltios es lo que se busca comprobar en los experimentos del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) en Europa.

En caso de ser positiva la respuesta, explica Veltman, la energía del campo de Higgs
que penetra el Universo resultaría menor que la energía del vacío. El Universo quedaría ‘reducido’ al tamaño de una pelota de fútbol, por lo que a los teoréticos les tocaría explicar por qué esta ‘pelota’ en realidad es de un tamaño inmenso. Hasta ahora los científicos han podido comprobar los datos teóricos con un margen de error de un 0,13 %, considerado alto para estas afirmaciones. Los investigadores del CERN esperan que con el anuncio oficial de este miércoles se alcance una exactitud de 0,000028%, conocida en el mundo científico como el margen de error ‘Sigma5′.

La supuesta partícula explicaría cómo se formaron los soles y los planetas después del ‘Big Bang’. Para reconstruir estos bosones de Higgs, los especialistas del LHC están tratando de simular las condiciones que existían 13.000 millones de años después de la Gran Explosión, chocando las partículas elementales entre sí a velocidades cercanas a la velocidad de la luz. En 1964 Peter Higgs presentó una teoría, aún no confirmada en laboratorio, en la que decia que la masa de las partículas era en realidad una interacción con el campo de Higgs, formado por sus bosones. En pocas palabras ésta sería la explicación que la física teórica presenta ante la pregunta de porqué las cosas tienen masa.

Si se confirman todas las pruebas, el hallazgo sería uno de los más importantes en física de partículas de las últimas décadas y merecería un premio Nobel, cerrando más de medio siglo de investigación en busca del funcionamiento de la materia en sus escalas más pequeñas. Higgs, pues, confirmaría el llamado Modelo Estándar, pues daría masa al resto de partículas, un mecanismo fundamental para que la materia permanezca unida y haga posible la existencia del universo.Las aplicaciones del descubrimiento del bosón de Higgs están lejos de ser inmediatas, según el catedrático de la Universidad de Salamanca, Francisco Fernández. En el momento en que se confirme que se trata del bosón de Higgs, con toda la información necesaria, la partícula puede avalar otras teorías y modelos, como la Supersimetría, aunque también cerrará las puertas a otras líneas de investigación.

Conocer mejor la Física de partículas ayudará asimismo a desentrañar los misterios de la llamada materia oscura, que representa la mayor parte del Universo, pero de la que apenas se sabe nada hasta ahora. “Es un golpe para la Física porque ratifica el Modelo Estándar de las partículas elementales, ya que supone el descubrimiento experimental de una partícula que ya estaba predicha por la Física teórica”, ha explicado Francisco Fernández. En ese sentido, seguramente Peter Higgs, el autor que enunció la teoría hace décadas, “sea el más contento” por los primeros descubrimientos sobre su teoría.

 Para explicarlo, en 1964 Peter Higgs propuso que toda la materia debía estar rodeada de un campo con el que interacciona. Como los electrones interactuarían muy poco con ese campo, tendrían una masa muy pequeña, mientras que los quarks interactuarían de una forma muy fuerte y, por lo tanto, tendrían una masa mayor. Una analogía que utilizan algunos científicos es que dentro del agua los peces más pesados nadan de forma más lenta y los más pequeños lo hacen de forma más rápida.

El descubrimiento del bosón de Higgs no sólo abarca el campo de la ciencia, si no que también se proyecta en la metafísica y en la filosofía. Javier Igea López-Fando (secretario técnico de la comisión episcopal) concluye en un artículo publicado en el periódico nacional el Mundo diciendo: “Ahora bien, la transcendencia mediática y científica que ha tenido este descubrimiento sirve para plantear una vez más las preguntas fundamentales que el hombre se hace sobre sí mismo y sobre lo que le rodea. Detrás de cada científico hay un hombre que busca saber, y en las preguntas que hace a la naturaleza hay una pregunta implícita sobre sí mismo y sobre Dios. La negación de Dios a partir de la ciencia sólo se podría dar en el caso imposible de que la ciencia estuviese acabada y diese una explicación última de todo. Pero, después de Gödel, hay una pregunta que la ciencia no puede responder: ¿quién ha creado las leyes de la naturaleza que la ciencia descubre? La ciencia no puede explicarse a sí misma”.

Después de este grandioso descubrimiento, el siguiente paso será determinar la naturaleza exacta de la partícula y su importancia para nuestra comprensión del Universo. Saber si el bosón de Higgs es el último ingrediente o si hay algo más allá.

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