Una vez llegado el invierno, medio mundo se esta preparando para hacer frente a una posible rápida propagación de este nuevo brote de la gripe, aunque las autoridades sanitarias envían mensajes de calma nunca esta de mas manejar ciertos datos importantes para conocer mejor lo que quizás se extienda en medio mundo durante estos próximos meses.
María Pilar Navarro Parra, 1ºEN
El nuevo virus de la gripe A (H1N1) ha saturado durante los últimos meses los medios de comunicación creando una enorme alarma social desproporcionada a la realidad y con un índice de fallecimientos mucho menor al de producidos por la gripe estacional, aunque esta nueva cepa de la gripe ya se ha cobrado muchas vidas. La mejor manera de luchar contra este virus es claramente la prevención y la vacunación.
La gripe A es una enfermedad producida por un virus que se contagia por contacto directo o por vía aérea. Aunque no son exclusivos, son síntomas de la gripe A la tos, dificultad respiratoria, dolor de cabeza, secreción nasal, dolor de garganta, dolores musculares, extremado cansancio, fiebre y ardor de ojos.
Desde que el virus penetra en el organismo hasta que aparecen los primeros síntomas de esta enfermedad pueden transcurrir entre uno y cinco días, en el caso de la gripe estacional el periodo de incubación es de veinticuatro a cuarenta y ocho horas.
Ante la primera sospecha de que se puede padecer este virus el Ministerio de Sanidad recomienda contactar por teléfono con los servicios sanitarios de la comunidad autónoma. Algunas regiones han habilitado teléfonos dedicados exclusivamente a la gripe A. Sólo los casos un poco mas graves deben ir a urgencias pues ésta es una medida para evitar colapsar los hospitales.
Los grupos de riesgo deben tener más cuidado e intentar prevenir el contagio de este virus por todos los medios posibles, estos grupos son; mujeres embarazadas, pacientes afectados por enfermedades cardiovasculares, pacientes con diabetes mellitus ya sea de tipo I o tipo II, pacientes con enfermedades hepáticas, con enfermedades respiratorias como la displasia bronco-pulmonar, fibrosis quística o asma, pacientes con hemoglobinopatías , con inmunodepresión , con insuficiencia renal, obesidad mórbida, niños con edades entre 6 meses y 2 años y niños y adolescentes menores de 18 años que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico, por la posibilidad de desarrollar un síndrome de reye. Tienen preferencia en vacunarse aparte de estos grupos de riesgo el personal sanitario, y los grupos que vaya definiendo el Ministerio de Sanidad y Política Social.
El virus se transmite de persona a persona, de manera muy similar a la gripe estacional. Si padece o no el virus unas medidas básicas pueden evitar el contagio; lavarse las manos con frecuencia es la principal medida de higiene, si no tiene agua y jabón puede usar toallitas húmedas o jabón desinfectante, limpie a diario muebles y pomos de las puertas, tápese con el codo la boca y la nariz al estornudar o toser y evite tocarse ojos, nariz y boca, evite besos y contacto muy cercano a las personas, no comparta vasos, cubiertos y objetos que hayan podido estar en contacto con secreciones de una persona infectada, evite lugares con mucha densidad de gente como autobuses muy llenos, conciertos, etc.
Si ya se es portador de este virus las medidas pertinentes que debe tomar son aislarse en su hogar e intentar no recibir visitas por lo tanto no debe ir a trabajar ni tampoco a clase, si tuviera que salir a la calle por obligación deberá usar una mascarilla. Si es posible en casa debe utilizar un baño solo para él, los utensilios que utilice para comer el enfermo es preciso que solo los utilice él y que se laven a parte de los demás.
Esto es lo mínimo que debe saber sobre este nuevo virus que esta afectando a una parte considerable de la población de casi todo el mundo