Más de 50.000 galgos son asesinados todos los años en España, pero no son la única raza desafortunada que sufre estas crueles torturas, hay muchos otros que son ahorcados, degollados e incluso quemados vivos. En algunas granjas de EE.UU, patos, gansos y pollos soportan crueles torturas hasta su último día. Desde luego no hace falta decir que los verdaderos animales no son los que reciben estos maltratos, sino los que los realizan.