Cuando ni siquiera se conocía la palabra “manga” la gente literalmente leía Tintin, Mortadelo y Filemón, Marvel, Superlópez, etc. Algo se avecinaba a España: el cómic japonés, éste empezaría en forma de anime, y llegaría hacia nosotros a través de la televisión. La animación japonesa comenzaría a ganar terreno en nuestras pantallas, en el país nipón se leería en tomos de Manga, que en poco tiempo triunfarían en nuestro país más que la cerveza, ¿Por qué tanto afán?