Una mujer condenada a la horca por asesinar a su violador

Wissi Bekkouche Benziane, 1º CN

Según la versión de la mujer condenada, el médico la contrató para ayudarle a decorar su oficina y la llevó a un edificio alejado donde trató de violarla, ella trato de defender con un pequeño cuchillo con el que le hirió en un hombro pero no lo mató, según su Defensa, que asegura que fue otra persona. Sin embargo, el tribunal central del Gobierno de Teherán no creyó su argumento y la declaró culpable. El gobierno Iraní la ejecutó en la horca, después de dos meses de aislamiento en situaciones de tortura y vejaciones, sin acceso a un abogado y sin comunicación con sus familiares.

Reyhaneh Jabbari

La agencia citó el veredicto del tribunal que rechazaba su demanda por intento de violación y decía que todas las pruebas demostraban que la mujer había incurrido en asociación ilícita para asesinar a Morteza Abdolali Sarbandi, un ex agente de inteligencia. “Las heridas con cuchillo se produjeron por la espalda, lo que demuestra que no se trató de un acto en defensa propia”, según el veredicto en el tribunal. Reyhaneh Jabbari fue declarada culpable de homicidio premeditado en 2009 pero la sentencia se cumplió hasta que la Corte Suprema de Irán la ratificó.

La familia de la víctima pudo haber salvado la ejecución de la acusada si hubiese aceptado una indemnización o la perdonara, pero se negó a ambas posibilidades. Los familiares de la víctima insistieron en ejercer el principio establecido en la ley islámica de “ojo por ojo” y “diente por diente” por acusarle de violador.

Amnistía Internacional y otras ONOs hicieron lo posible para que el ahorcamiento no se llevara a cabo. “Ella también indicó que una tercera persona había podido estar involucrada en el asesinato. Lo que nunca se investigó adecuadamente y surgieron muchas dudas sobre la muerte del presunto violador”

El director iraní Asghar Farhadi

El ganador del Oscar Asghar Farhadi reunió a varios artistas iraníes que estaban en contra de la ejecución y pedían que se cancelara. Asghar escribió una carta a la familia de la víctima para que perdonaran a Reyhaneh Jabbari, es una posibilidad que ofrece la legislación iraní.

Gran Bretaña, Alemania y un grupo de parlamentarios europeos condenaron la ejecución, al igual que Estados Unidos. “Hubo serias preocupaciones sobre la justicia del proceso y las circunstancias del caso, incluyendo reportes de confesiones hechas bajo severas presiones”, dijo la portavoz del Departamento de estado norteamericano Jen Psaki. “Nos sumamos a las voces de aquellos que llaman a Irán a respetar las garantías de un juicio justo existentes bajo las propias leyes de Irán y sus obligaciones internacionales”, dijo Psaki.

Muchas personas firmaron en la plataforma Avaaz para que se concediera el cancelamiento de la ejecucion de la chica que actuó en defensa propia. En otras redes sociales como Facebook, Twitter etc… han promovido campañas para apoyar a la joven con lemas como “Yo soy Reyhaneh Jabbari” o “Salvemos a Reihane Jabbari de la ejecución en Irán”.

La ONU, Amnistía Internacional y otras ONGs hicieron lo posible, pero al final la ahorcaron en el mes de Octubre 2014. Varios grupos de derechos humanos están criticando a Irán por un aumento de las ejecuciones durante el primer año de presidencia de Hassan Rouhani. Más de 180 ejecuciones se han llevado a cabo en lo que lleva de este año.

“¡Han ahorcado a mi hija, han ahorcado a mi hija! “

La madre de Reihane Yabari es una conocida actriz iraní Shole Pakravan que gritaba desconsolada “¡Han ahorcado a mi hija, han ahorcado a mi hija! “, lloraba la mujer desesperada sin consuelo alguno por este trágico final. Su hija llevaba 7 años en prisión cuando sucedió los hechos ella tenía 19 años de edad. En 2006, fue trasladada desde el centro penitenciario en el que cumplía condena a la cárcel de Rajaishahr, cerca de Teherán y donde se realizan ejecuciones.

Los servicios sociales y las autoridades iraníes han hecho de mediadores para que la familia perdonara los hechos cometidos por la chica, sin éxito alguno, se han negado en absoluto a ejercer el derecho de perdonar como otorga la ley de guesas (“la ley islámica retributiva que se paga con sangre los delitos cometidos”). Que suceden en Irán.

El hijo de la víctima declaro “Quiero que el derecho de la sangre de mi padre se cobre lo antes posible”. Lo comunico Yalal Sarvandí.

Algunas ONGS defensoras de los derechos de la mujer quieren impedir próximas ejecuciones y vejaciones a otras mujeres, un género bastante castigado en estos países islámicos.

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